Las punicalaginas del zumo de granada y la apoptosis de la placenta humana

antioxidantes zumo de granada La placenta humana es clave para el resultado del embarazo, y el elevado estrés oxidativo presentes en muchos de los embarazos complicados contribuye a la disfunción placentaria y los resultados del embarazo subóptimas. Pusimos a prueba la hipótesis de que el zumo de granada, que es rico en antioxidantes polifenólicos, limita lesiones trofoblasto placentaria in vivo e in vitro. Las mujeres embarazadas con embarazos únicos fueron asignados al azar a 35 ~ 38 semanas de gestación a 8 oz / día de zumo  de granada o jugo de manzana (placebo) hasta el momento del parto. Tejidos de la placenta de 12 pacientes (4 en el grupo de la granada 8 y en el grupo de control) se recogieron para el análisis del estrés oxidativo. El preliminar de los resultados in vivo se ampliaron con el estrés oxidativo y la muerte celular en ensayos in vitro. Explantes de placenta y cultivadas trofoblastos humanos primarios fueron expuestos al jugo de granada o de glucosa (control), bajo las tensiones de oxígeno definidos y los estímulos químicos. Encontramos disminuye el estrés oxidativo en la placenta humana a término de mujeres que trabajaban después de la ingestión de zumo de granada prenatal en comparación con el jugo de manzana como control. Por otra parte, el zumo de granada reduce el estrés oxidativo in vitro, la apoptosis, y la muerte celular global en explantes plazo vellosos y culturas trofoblasto primarios expuestos a la hipoxia, el cloruro de cobalto mimético de hipoxia, y el inhibidor de la quinasa estaurosporina. Ácido punicalagina, pero no elágico, ambos polifenoles prominentes en el zumo de granada, reduce el estrés oxidativo y la apoptosis inducida por el estímulo en syncytiotrophoblasts cultivadas. Llegamos a la conclusión de que el zumo de granada reduce el estrés oxidativo en la placenta in vivo e in vitro limitando al mismo tiempo la muerte inducida por estímulo de trofoblastos humanos en cultivo. El punicalagina polifenol imita este efecto protector. Creemos que el consumo prenatal de granada puede limitar la lesión placentaria y por lo tanto puede conferir protección al feto expuesto.