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Cultivo del granado en el Campo de Elche: guía anual

El cultivo del granado está bien adaptado al clima cálido y seco del Campo de Elche, pero una plantación productiva exige controlar variedad, suelo, riego, poda, cuajado y recolección. Esta guía resume las labores principales; las decisiones de abonado y sanidad deben ajustarse mediante análisis y asesoramiento técnico.

Clima y emplazamiento

El granado necesita calor para madurar y tolera mejor la sequía que otros frutales, aunque la producción comercial requiere agua regular. Las heladas intensas dañan brotes y madera joven. Conviene elegir parcelas soleadas, aireadas y sin zonas donde se acumule agua.

Suelo y preparación

Se adapta a diferentes suelos, incluidos algunos calizos o ligeramente salinos, pero responde mejor en terrenos profundos, con drenaje y materia orgánica equilibrada. Antes de plantar es recomendable analizar suelo y agua, corregir problemas de drenaje y diseñar el riego.

Elección de la variedad

La Mollar de Elche destaca por su sabor dulce, acidez moderada y semilla relativamente blanda. La Valenciana suele ser más temprana y Wonderful más tardía, roja y ácida. Si el objetivo es comercializar como DOP Granada Mollar de Elche, la parcela, el material vegetal y el operador deben cumplir el pliego y los controles de la denominación.

Plantación y formación

Se emplean plantones sanos y trazables. La distancia depende del vigor, el sistema de conducción y la maquinaria. Durante los primeros años se forma una estructura abierta y resistente. El granado emite numerosos chupones desde la base; deben seleccionarse los troncos o ramas principales y eliminar el exceso sin dejar grandes heridas.

Riego

El estrés hídrico seguido de aportes abundantes puede favorecer el rajado del fruto. El riego por goteo permite repartir las necesidades y evitar oscilaciones bruscas. La cantidad exacta depende del suelo, la evapotranspiración, la edad del árbol y la calidad del agua. Regar por calendario fijo sin observar humedad y clima conduce a errores.

Poda

  • Formación: crea una copa equilibrada en árboles jóvenes.
  • Producción: elimina madera mal situada, cruzada o envejecida y mantiene luz en el interior.
  • Chupones: se retiran de forma periódica.

Una poda excesiva estimula crecimiento vegetativo y puede reducir la cosecha. Las herramientas deben estar limpias y las operaciones ajustarse al estado del árbol.

Floración, cuajado y aclareo

El granado produce flores hermafroditas capaces de cuajar y otras funcionalmente masculinas. La caída de parte de las flores es normal. Cuando hay exceso de fruto, el aclareo ayuda a mejorar calibre y reduce roces entre granadas.

Problemas habituales

  • Rajado por desequilibrios hídricos, lluvia o sensibilidad varietal.
  • Golpe de sol en frutos expuestos.
  • Roces y daños por viento.
  • Plagas y enfermedades cuya gestión debe seguir control integrado y productos autorizados.

No deben aplicarse tratamientos por rutina. Es necesario identificar el problema, respetar etiqueta, dosis, plazo de seguridad y normativa vigente.

Recolección

La granada no mejora mucho su madurez después de cortada. Se recolecta cuando alcanza color, tamaño, dulzor y acidez adecuados. Debe cortarse con tijera, dejando un pedúnculo corto y evitando golpes. La campaña varía según variedad y año: Valenciana suele abrir el calendario, Mollar ocupa el centro de la campaña y Wonderful se recoge más tarde.

Calendario orientativo

  • Invierno: poda, análisis y mantenimiento.
  • Primavera: brotación, floración, control de chupones y seguimiento del cuajado.
  • Verano: riego, vigilancia sanitaria, aclareo y protección frente al sol.
  • Final de verano y otoño: recolección escalonada y selección.

Fuentes oficiales