Granada y evidencia científica
La literatura científica ha investigado el consumo de granada antes o después de distintos protocolos de ejercicio. Aquí explicamos los resultados con el lenguaje y el alcance con que fueron publicados por sus autores.
Qué publicaron los investigadores
1. Trexler y colaboradores, 2014
Según publican los autores: El equipo administró extracto antes del ejercicio y comunicó un aumento del flujo sanguíneo y algunas señales de mejora en variables de ejercicio.
2. Trombold y colaboradores, 2019
Según publican los autores: Tras ejercicio excéntrico, los autores no encontraron una ventaja clara del zumo de granada frente al placebo en la recuperación de la fuerza.
3. Craddock y colaboradores, 2023
Según publican los autores: La combinación no mejoró el rendimiento en la sesión de ejercicio de resistencia evaluada.
Granada en la alimentación cotidiana
Puede tomarse antes o después del ejercicio según apetito, tolerancia y encaje con el resto de la alimentación; los estudios citados utilizaron protocolos concretos.
Fruta, zumo, extracto, polvo de semilla y suplementos combinados son formatos diferentes. En cada estudio conservamos el nombre del producto utilizado para que el lector sepa exactamente a qué resultado se refieren los autores.
